la motivación es una farsa.
un cuento barato.
lo único real—
lo único que de verdad te lleva a la grandeza—
es la constancia.
hacerlo otra vez,
y otra,
y otra,
aunque duela,
aunque no quieras.
y entonces, un día cualquiera, sin que la busques,
aparece frente a ti:
automática, absurda, burlona, tangible.
el amor funciona igual.
hay quienes pagan por encontrarlo
y terminan encontrando el suicidio o la sífilis.
otros, en cambio, se quedan.
se aguantan, se soportan, se aprenden.
y un día, casi sin saber cómo,
se aman al grado de que se vuelve imposible
imaginar la vida
sin esa presencia al lado.